Tips para planificar espacios destinados a centros de belleza

La calidad de la atención de los centros y consultorios de belleza está relacionada directamente con el óptimo y correcto uso de sus instalaciones. Para lograr esta sana sinergia es necesario contemplar aspectos estructurales, de mantenimiento y funcionamiento general, de cada uno de los espacios de trabajo, desde los inicios del proyecto. No hacerlo puede ser crítico para la actividad diaria de los profesionales y tendrá su caja de resonancia en la insatisfacción de los pacientes. Y es que nuestra experiencia, fruto del asesoramiento de importantes proyectos en este sector, nos permiten asegurar que los problemas más comunes están ocasionados por la falta de una correcta anticipación a propósito de los servicios o instalaciones que se iban a necesitar en el futuro. Así y aunque parezca increíble, existen consultorios y centros de estética que presentan estructuras que resultan insuficientes para soportar la instalación de la infraestructura necesaria para los servicios básicos: paredes que no tienen la acústica necesaria para aislar los ruidos entre los ambientes o iluminación natural  que se revela o bien insuficiente, o bien demasiado directa, cuando la temperatura es alta, encareciendo el valor de los servicios que se necesitan para aclimatar un ambiente. Otro punto fundamental es observar y contemplar las horas y entradas de luz, pensando el trabajo que será necesario en cada uno de los futuros ambientes. Luces LED y aprovechamiento de luz natural son dos premisas que acompañan este aspecto. En esta línea es muy importante y siempre un buen consejo, contemplar todos estos aspectos relacionados con la funcionalidad, desde el momento de la construcción y el inicio del plan arquitectónico. El primer consejo es elegir una propiedad a estrenar, con poco uso o recientemente refaccionada. Las construcciones más antiguas suelen requerir una gran inversión en lo relacionado con el cableado o la puesta a punto de la infraestructura para servicios. Insumos como la electricidad, el agua y en menor medida el gas, son los ingredientes vitales para el futuro éxito de todo negocio, y la columna vertebral de toda la propuesta arquitectónica. Pues si estos aspectos básicos causan inconvenientes, ponen en jaque a toda la cadena de la actividad. Un caso exitoso en este sentido es el del servicio e imagen de marca de Cimec, un reconocido centro de estética. La meta final es lograr armonía, funcionalidad y, en lo posible, un toque de distinción que identifique en forma natural a nuestra propuesta.

Con respecto a la función de cada espacio en sí, es importante considerar que los ambientes demasiados grandes no convienen. Entre otras razones, porque demandarán más recursos para su climatización y mantenimiento. Por eso, la idea es apuntar a espacios pequeños o con el tamaño justo. Especial cuidado debe tenerse en el espacio elegido para la sala de espera, pues naturalmente suele ser el más grande, y la primera impresión para el paciente. Una idea es destinar un rincón más pequeño, independiente de la recepción, para el lugar de pagos y papeleo en general, para reducir la superficie necesaria. Como se mencionó anteriormente, la luz natural debe ser contemplada sobre todo en esta habitación, ya que puede aprovecharse mejor que en las destinadas a brindar los tratamientos, donde la luz artificial es difícil de reemplazar. Todos estos apuntes sobre la practicidad y la funcionalidad del ambiente deben ser acompañados por elecciones estéticas que además se identifiquen con la marca. La elección de los colores, el estilo de los muebles y otros detalles deben acompañar la imagen de la compañía y todo debe ser contemplado desde sus inicios. La regla de oro para los centros de estética es hacer de la belleza una constante en todos sus puntos de contacto, incluyendo claro, al mundo online. En este enlace se puede ver más sobre buenas prácticas en este caso aplicadas al diseño web. El objetivo final es lograr brindar un buen servicio, apoyándose en una construcción acorde desde lo físico a lo virtual, y todo en una continuidad natural con los valores y atributos de la marca.