Estilo, iluminación y ambientación para shows de tango

Los espectáculos de tango han ido creciendo exponencialmente en los últimos años, lo cual implica que su tradición orillera ha quedado atrás. Hoy en día son espacios exquisitamente cuidados, ambientados e iluminados, con lo cual la arquitectura ha debido ocuparse de esos puntos específicos para lograr una precisa armonía entre el lugar y la historia a la que hace referencia el tango.

Una buena cena show de tango en Capital Federal (ver mas en El  Querandi ) es, en definitiva, un espectáculo en el cual se integran la comida y la música; y sobre estos dos factores gravita con suma importancia la ambientación, es decir, la necesidad de generar un clima apropiado para cada una de esas actividades y que, por otro lado, le otorgue al establecimiento en cuestión un estilo propio.

Es difícil para cualquiera pensar en el tango sin asociarlo a la noche, pero eso no significa que la iluminación de un espectáculo de tango deba ser excesivamente sobria, y mucho menos sombría. Por el contrario, se debe destacar el vestuario de los bailarines, acompañar sus movimientos sobre la pista de baile, sin descuidar la ambientación del salón principal, donde se ubican los comensales.

En este sentido podemos recurrir a una serie de premisas históricas al respecto, en especial si tenemos en cuenta que los shows de tango suelen realizarse en espacios que ya cuentan con una larga tradición histórica y cultural; es decir, con un tipo de arquitectura que busca reflejar el espíritu tanguero de la ciudad de Buenos Aires durante las primeras décadas del siglo pasado.

También es importante tomar en consideración que los espectáculos de este tipo generalmente cuentan con una cena. De hecho, un restaurante de tango (https://querandi.com.ar/restaurante-tango/) puede cumplir las dos funciones: brindar deliciosos platos típicos de la cocina porteña y, al mismo tiempo, ofrecer shows de milonga sumamente profesionales.

En términos de iluminación, las opciones son muchas, pero por regla general se deberá respetar la arquitectura de cada lugar en particular, acentuando sus puntos fuertes y disimulando lo máximo posible sus deficiencias. En cualquier caso, aquí el verdadero protagonista es el tango, y la iluminación debe ser diseñada específicamente para lograr un efecto contundente en el público al subrayar los atributos y destrezas de los bailarines.

El tango en barrios paradigmáticos como San Telmo y Microcentro, por ejemplo, se ha convertido en un verdadero auge, y no solo entre los turistas que llegan a Capital Federal para disfrutar de su historia y de su tradición, sino también entre los porteños que desean vivir la experiencia del tango en sus barrios típicos.

En este contexto, la arquitectura tiene la posibilidad de viajar de nuevo hacia sus raíces, hacia principios del siglo veinte, respetando sus características propias pero añadiéndoles el valor agregado de la iluminación y la ambientación que podemos lograr recurriendo a la tecnología de hoy. No en vano más y más estudios de arquitectura poseen proyectos vinculados al patrimonio cultural de la ciudad.

Por todos estos motivos nos parece importante señalar el notable crecimiento de los shows de tango, y la necesidad de aplicar la arquitectura, la iluminación, el diseño y ambientación de espacios para entrar de lleno en esta tendencia que, así lo esperamos, continuará vigente durante muchos años más.