Cómo elegir el espacio ideal para una práctica profesional

Cuando tenemos que diseñar una casa o un local sabemos cuáles son los puntos básicos a tener en cuenta. En el caso de una vivienda, la clave es aprovechar los metros cuadrados disponibles para diseñar ambientes lo suficientemente amplios y cómodos para quienes van a vivir allí. Si lo que estamos haciendo es un negocio comercial, la clave es tener un espacio en el cual se pueda mostrar la mercadería sin perder una parte que funciones como depósito. Sin embargo, diseñar un estudio para una práctica profesional tiene consideraciones particulares para tener en cuenta.

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Las prácticas profesionales suelen estar ubicadas en departamentos accesibles en zonas céntricas o cercanas a puntos comerciales. La idea es que las personas que necesiten servicios de contaduría, escribanía o abogacía puedan acercarse fácilmente sin que tengas que alejarse mucho de sus lugares de trabajo. Para saber cuán grande es el espacio que se necesita hay que tener en cuenta es el rubro que se va a ejercer ahí. No es lo mismo el consultorio de un médico clínico, que un estudio de abogados laborales ya que el espacio que se requiere va a ser diferente. En el primer caso, se requiere espacio para que haya una pequeña recepción, una cocina, un baño y el consultorio propiamente dicho. En cambio, el estudio de abogados no sólo va a necesitar una oficina para cada uno de los practicantes y la recepción, también va a necesitar espacio para guardar todo lo que refiere a documentación de los casos de los clientes y una biblioteca de consulta.

La sala de espera es otro punto de diferencia. Si bien en todo rubro profesional pueden haber demoras, las prácticas médicas suelen ser más proclives a sumar pacientes por un atraso o porque llegan con mucha anticipación. Es por eso que el espacio donde las personas tienen que aguardar su turno debería ser más amplio. Una configuración clásica cuenta con sillones o sillas, una mesa ratona que funcione como revistero y un televisor para pasar el momento, sobre todo si es un consultorio de un pediatra. En el caso de un estudio de abogados o de escribanos, se espera que la esperas sean más cortas, por lo que es mejor tener un espacio más pequeño y aprovechar los metros cuadrados para una oficina o la posibilidad de tener una sala de reuniones.

Lo importante es tener un lugar acorde a las necesidades de las personas que tengan que asistir. En algunos casos, lo mejor es tener un espacio mucho más grande como una casa o un consultorio diseñado a medida. Una práctica odontológica puede funcionar en un departamento, pero un lugar más grande puede permitir la posibilidad de que haya más de un profesional o incluso ofrecer servicios de guardia. Por otro lado, un grupo de abogados laborales en Microcentro pueden tener una mejor llegada a sus clientes que si estuvieran en un barrio residencial. Brindar este tipo de asesoramiento es clave para que nuestros clientes profesionales puedan contar con el espacio indicado para que sus prácticas profesionales rindan muchísimo más.