La iluminación según el rubro, el producto y el cliente

Si un producto no está bien iluminado, no logrará atraer incluso siendo de la más alta calidad. Lo mismo ocurre con un local comercial: de nada servirá escoger la mejor ubicación en la cuidad, el más bonito mobiliario y los más lujosos detalles de decoración, si la luz escogida no es la adecuada. En tanto, la iluminación es una verdadera estrategia comercial. En vista de ello, de su correcta o incorrecta implementación dependerá en gran medida el éxito de su negocio.

Así, es importante escoger los artefactos de iluminación y el tipo de luz en base al rubro, al producto que se comercializa y también al tipo de cliente que frecuenta su negocio. En resumen, la búsqueda es que la iluminación logre seducir, atraer, generar comodidad y hacer que los clientes deseen pasar más tiempo dentro del local.

Para comprender de qué estamos hablando nos servirá el siguiente ejemplo que aclara la escena: no es lo mismo escoger la iluminación para negocios que venden alimentos congelados como los que fabrica al por mayor una empresa como Don Carmelo, que iluminar una tienda que vende ropa para damas.

En el segundo caso, la iluminación debe ser tenue aunque con foco en las prendas; es importante que la luz guíe a los clientes hacia los productos exhibidos. En el primer caso, el de los alimentos congelados, la luz debe no sólo mostrar los productos ofrecidos sino también conservar su estado.

En el siguiente enlace es posible ver más (http://www.doncarmelo.com.ar/fabrica-pizzas/) acerca de estos productos que, como es de suponer, precisan condiciones especiales para su exhibición y conservación. En este caso, resultan ideales las lámparas que ofrecen luz blanca y que no generan calor; las mismas son muy utilizadas también en pescaderías y en grandes supermercados. En definitiva, mediante este comparativo (ropa versus alimentos congelados) podemos comenzar a comprender cuán relevante es la iluminación para el buen andar de un emprendimiento, esto cuando se contemplan el tipo de producto ofrecido.

Por lo demás, ¿ha pensado usted que la iluminación de un local comercial también debe lograr que las personas (los clientes) se vean mejor a sí mismos? En este orden, es siempre bueno crear espacios en los cuales la intimidad lumínica no sea tanta como para espantar a los clientes; la misma lógica corre para los espacios que están excesivamente iluminados.

Por último, es de suma importancia escoger el tipo de luz que genere el menor consumo posible, y en este punto aparecen las variantes LED que ofrecen innumerables beneficios en este punto. Son ecológicas, ofrecen alta duración, entregan buenas noticias en la factura de electricidad, y además se ofrecen en múltiples variantes incluyendo modelos de luz cálida.

Finalmente, hay que saber que el tipo de iluminación que se escoge para un local debe contemplar también cuáles son los clientes que acuden con mayor frecuencia. En este orden, si se vende ropa para bebés lo ideal es optar por tonalidades cálidas; los adolescentes prefieren tonos coloridos e intensos con contrastes; y los mayores prefieren luces que acentúen los productos exhibidos.

Son muchas las variables a la hora de escoger la iluminación para un negocio, fábrica, oficina y otros emprendimientos. Y siendo un terreno vasto, una buena idea es acudir al consejo de un especialista quien sabrá guiar al emprendedor en esta elección.