LA ESPACIALIDAD EN EL CENTRO DE ESTÉTICA

Hoy en día los centros de estética deben generar un espacio acorde a la propuesta del negocio, con un diseño propio que sea consecuente con el objetivo del cliente “verse bien”. En pocas palabras, si el local no se ve bien, no inspirará confianza a quienes acuden a el. El interiorismo es fundamental al momento de diseñar y desarrollar un centro estético, es decir, lograr trasmitir la idea, el concepto, en instalaciones que representen  la propuesta integrada en la arquitectura del lugar.

salon-moncho-moreno-02

Entonces el esfuerzo y la inversión deben estar enfocados a que el espacio, la distribución del mismo y la interacción con los elementos formen un ente único y agradable.

La fachada del centro de estética Cipsalud y los elementos que la componen, son la vidriera, la puerta de entrada al negocio, por ello es importante que transmita el interior, los objetivos y la misión del lugar. Es importante contar con elementos mobiliarios expositivos, pensemos que allí iniciará el recorrido el cliente y debe ser una condensación perfecta del espacio interior. Una vez atravesada la fachada, debemos saber a la perfección y dejar en evidencia cuales son los servicios que brinda el lugar. Un shouwroom, es esencial si lo que nos une es un espacio en común donde la recepción será punto de distribución hacia las diferentes habitaciones que contará el centro acorde con la oferta estética.

Es fundamental trabajar el espacio lumínico, el diseño debe contemplarlo desde la propuesta inicial ya que la luz natural significa vida, y es un valor importante para transmitir a través del espacio.  Se recomienda que la luz natural sea principal y este acompañada de una luz focal para resaltar objetos, lugares o puestos de atención al cliente. El hall central resalta siempre un mueble principal y una sala de espera, ambos deben estar perfectamente integrados para que la misma cumpla su objetivo, hacer la espera y la estadía agradable, y a su vez vender los diferentes tratamientos que ofrece el lugar.

Luego según las propuestas estéticas del lugar y el tipo de división en el que quiera llevarse a cabo los sub espacios (siempre siguiendo la línea del frente y la recepción). Sabemos que los consultorios deben exigir un medio ambiente aséptico, si están dedicados a cirugías o tratamientos de grasa localizada, MELA (https://cipsalud.com.ar/tratamiento-grasa-localizada/), por ejemplo, donde se utilizan jeringas y se lleva a cabo una mini extracción lipídica. O los espacios más amplios donde se lleven a cabo terapias que requieran de ejercicios (individuales o grupales) o camillas y aparatología de mayor dimensión, allí el espacio debe generar comodidad entonces.

La materia elegida para combinar los espacios, muebles, pisos y paredes, deben tener siempre el toque de calidez que transmite la madera, combinado con el aluminio y acero inoxidable que transmiten una idea de limpieza aséptica necesaria en este tipo de propuestas.

Si la imagen gráfica del lugar (logos, carteles, señaletica, etc.) ya se encuentran diseñadas debemos adaptar los colores sin descuidar la propuesta arquitectónica y de diseño de interior, sabiendo que el blanco y el verde serán fundamentales por lo que significan y transmiten,  y aprovechando al máximo la idea fuerza  que se quiere transmitir con el todo, es decir la propuesta general, para que el cliente se siente a gusto y confíe en nuestro servicio, que no depende solo de lo profesional porque como dice el dicho “no hay una segunda oportunidad para dar una primera impresión”.